Edgar Faure, un famoso Director de UNESCO, en el prólogo del libro “Aprender a Ser” concluye que al ser humano no le está dado adivinar el futuro pero sí está obligado a crear los escenarios posibles y deseables para que las nuevas generaciones puedan contribuir eficientemente en la tarea cotidiana de crear cultura. Por ese mismo tiempo (en el decenio de los 60 del siglo pasado), otro gran pensador francés, Gaston Berger acuñó el concepto de prospectiva y lo definió como la “ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir en él”
Algunos años más tarde, la Organización para la Cooperación del Desarrollo Europeo (OCDE) interpretó el término prospectiva como el “conjunto de tentativas sistemáticas para observar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con el propósito de identificar las tecnologías emergentes que habrán de producir los mejores beneficios”
En suma, habrá que concluir que prospectiva significa una sistemática mental en la que el futuro viene hacia el presente; para ello, primero habrá que anticipar la configuración de un futuro deseable y luego reflexionar el presente desde ese futuro imaginado y luego concebir estrategias de acción que permitan alcanzar ese futuro deseado.
Como quiera que la UPCI se inscribe dentro de los marcos de referencia temporal y social representados por el Siglo XXI y el Perú, a los que atender y servir con pertinencia, es necesario perfilar las megatendencias de estos marcos. En cuanto a lo primero, el siglo que vivimos se caracteriza por el vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología, la instauración de la sociedad del conocimiento, la globalización de la economía y las comunicaciones, el efecto invernadero y la presión de las sociedades emergentes por participar, con equidad, de los beneficios del desarrollo.
En lo que respecta al Perú, su megadiversidad ambiental y su condición de país testimonio de una gran cultura, nos presenta acuciantes desafíos pero también magníficas oportunidades que aprovechar. La Universidad tendrá que participar con liderazgo en el afianzamiento y desarrollo de las cuatro Políticas de Estado que proclama el Acuerdo Nacional, referidas al fortalecimiento de la Democracia y el Estado de Derecho; la plena vigencia de la equidad y la justicia social; el desarrollo de la competitividad; y la instauración de un Estado eficiente, transparente y descentralizado.
Columbrados resumidamente los desafíos a los que debe responder la nación peruana dentro de un horizonte de largo plazo establecido para el 2021, corresponde ahora visualizar las grandes tareas que debe asumir la Universidad Peruana de Ciencias e Informática.
Como la advocación de su nombre está orientada hacia las ciencias, la UPCI deberá abandonar el modelo imperante en los siglos IXX y XX caracterizado por el determinismo, la simple causalidad y el reduccionismo para acometer el desarrollo de una ciencia cibernética, de causalidad recíproca, dinámica y con vocación ecológica.
En los próximos años, la Universidad tendrá que organizar sus currículos con un criterio interdisciplinario que privilegie un enfoque holístico, abandonando el modelo acumulativo de información para convertirlo en el desarrollo de capacidades, habilidades y competencias. Para ello, deberá utilizar como instrumento insustituible la investigación que incentive el espíritu inquisitivo del estudiante. También, deberán asumir, tanto docentes como alumnos, una actitud de permanente aprendizaje en el que no solamente es el aula el ámbito donde se adquieren nuevos conocimientos, son también la biblioteca, la hemeroteca, la sala de recursos didácticos, el aprendizaje electrónico (e learning) con sus diversas modalidades, tales como el Facebook, redes de conocimientos (network) y el Twitter. Sobre todo, la nueva estrategia metodológica se centrará en el principio de que el estudiante es el protagonista de sus propios aprendizajes.
Si bien es cierto que la UPCI inició con prudencia sus actividades académicas con solo dos carreras, su planeamiento de mediano plazo considera que, dentro su área de especialización que es la de las tecnologías y las ciencias de la administración, iremos ofreciendo nuevas carreras tales como: Administración y Negocios Internacionales; Turismo, Hotelería y Gastronomía; Administración de Banca, Seguros y Finanzas; Ingeniería de Agronegocios; Derecho Empresarial; e Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones; estimando que hacia el 2014 nuestra matrícula se elevará a 5,000 alumnos.

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